Hacia una verdad quiral (IV): La imagen de verdad en los planos XYZ. Las cuerdas de relación

Allí donde, ya sea en el plano X, Y o Z, confluyen varias relaciones que generan un momento de taut, aparece una imagen de Verdad (imaV). Tal vez las imaVs no tienen esencia propia, y tan sólo existen porque existe ese momento de taut. No existe el objeto relacional, el imaV, sino que es la relación la que tiene existencia propia. Por lo tanto, todos los procesos fenomenológicos que se van a producir entorno a la idea (idea entendida como sumatorio de momentos de taut de los planos X, Y y Z), van a depender exclusivamente de esas relaciones, y no de los imaVs.

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A la izquierda, modelo estructural de un plano de máquina cuántica basado en la existencia propia de los nodos (imaVs). A la derecha, modelo propuesto en este artículo, donde los nodos no existen, sino que son el producto de las relaciones (que sí tendrían existencia propia).

Las relaciones entre imaVs aparecen en el momento en el que el lenguaje kernel choca contra la Verdad Absoluta y crea la matriz X; posteriormente son modificados por la acción del haz de lenguaje para la constitución de los tres planos de la máquina de aprehensión. Las relaciones establecen una unión entre dos imaVs (cuerda), la cual contiene una cantidad de taut (C). La cantidad de taut es una unidad de medida hipotética que cuantificaría el grado de afinidad de la relación entre dos imaVs.

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La cantidad de taut es una unidad de medida hipotética: no existen instrumentos capaces de medirla. Por lo tanto los valores concretos que se utilizarán a partir de este artículo son a título de ejemplo. No se tiene ninguna intención de que esos valores atribuidos a las cuerdas de relación sean exactos y “científicamente válidos”. Asímismo, las fórmulas que se construyan a partir de esas cantidades de taut son ejemplificantes, y nunca exactas. Se intentará simplificar las fórmulas matemáticas a la mínima expresión para que se facilite su comprensión.

Aunque los planos XYZ que constituyen la máquina de aprehensión se representan en un espacio ortogonal, en realidad se trata de planos curvos, cada uno de ellos conteniendo infinidad de arcos y radios de curvatura. Más que una superficie plana, los planos de la máquina de aprehensión presentarían una superficie irregular, dentada. Esto sucede porque las cuerdas no son rectas, sino curvas, de modo que los planos XYZ tienen más zonas de contacto que los puntos de corte ortogonales (x0y0, x0z0 y y0z0).

Las cuerdas vienen definidas por dos variables: grosor y tensión. La curvatura de la cuerda dependerá de ambos valores, de modo que a más grosor y tensión, la cuerda presentará un radio de curvatura mayor (será menos curva y más recta). Una cuerda muy tensa no va a presentar apenas curvatura, independientemente del grosor. Pero a misma tensión, la cuerda más gruesa será la menos curvada.

La tensión de la cuerda va a venir dada por la fuerza de la relación, la cual va a estar íntimamente relacionada con el haz de lenguaje y el efecto que tiene éste a la hora de “arrancar” imaVs de la matriz-plano X. Así, se pueden dar cinco tipos diferentes de cuerda según su fuerza y tensión. De mayor a menor fuerza-tensión, y su representación:

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Las cuerdas estables invariables son las formas nativas de relación en la matriz X, esto es, son las relaciones tal y como surgen tras el choque del lenguaje kernel con la Verdad Absoluta. A nivel de máquina de aprehensión, se podría hipotetizar que todas las cuerdas presentes en el plano X son también estables invariables, por lo que este plano tendría un comportamiento menos curvo, más ortogonal. Sin embargo, también se podría hipotetizar que el haz de lenguaje podría tener, entre otros efectos, la alteración de la tensión de las cuerdas que quedan en el área de luz del plano X. Así, si no todas, parte de estas cuerdas sufrirían una pérdida de tensión hasta transformarse en cuerda estable variable con comportamiento invariable.

Las cuerdas estables variables con comportamiento invariable se definirían como relaciones entre dos imaVs que, aunque no son universales, estables a lo largo del tiempo y del espacio de existencia de ese universo cognoscitivo, sí lo son durante la existencia de la máquina cuántica. Como se ha comentado anteriormente, podría darse el caso de la existencia de este tipo de cuerdas en el plano X. La existencia de estas cuerdas es más dudosa en el plano Y: podría darse el caso de que alguna relación entre dos imaVs se haya instaurado y estructurado tanto a lo largo y ancho de la sociedad, que tenga un comportamiento invariable. El plano Z, más personal, más caprichoso y deletéreo, no puede organizar sus relaciones en base a cuerdas estables variables.

Las cuerdas estables variables se definen como relaciones que, aunque van a sufrir modificaciones a lo largo del tiempo debido a cambios en el haz de lenguaje, presentan cierto carácter estable durante un periodo de tiempo X. Posiblemente son las cuerdas mayoritarias del plano Y, social, histórico, comunitario. Son las cuerdas que se crean de la agregación-superposición de los planos Z, esto es, de la selección competitiva de relaciones entre imaVs en los múltiples planos Z personales e independientes. También se pueden dar cuerdas estables variables en el plano Z, pero en menor proporción que en el plano Y.

Las cuerdas inestables son aquellas que sufren constantes modificaciones a lo largo del tiempo por cambios en el haz del lenguaje. Probablemente son las cuerdas predominantes en el plano Z, donde se favorece la adaptación al medio frente a la estabilidad. Si el medio cambia, hay que modificar el haz de lenguaje y, por ende, se alteran los imaVs y sus relaciones.

Por definición, el plano Z no tiene área de sombra. Tal vez, en los límites del haz de lenguaje sobre este plano se produzcan cuerdas tan inestables que pueden aparecer y desaparecer de manera fluctuante. Serían las responsables de cambios fortuitos e inesperados en la aprehensión de una idea. A esas cuerdas en el límite de la existencia del plano Z se denominarían cuerdas fugax.

Si la tensión de la cuerda se define según la fuerza de la relación, el grosor de la cuerda estará íntimamente relacionado con la afinidad de la relación, que es el valor de la cantidad de taut generada entre dos imaVs. Cuanta mayor sea la cantidad de taut de una cuerda, mayor será su grosor.

Como hemos explicado en anteriores capítulos, la idea aprehendida se produce por el sumatorio de los momentos de taut generados en los planos XYZ. En caso de que las cuerdas se comportaran como de modo ortogonal-recto, esto es, si todas las cuerdas que van a constituir la idea fueran estables invariables y gruesas, el sumatorio de momentos de taut vendría representado por la fórmula:

i= Tx + Ty + Tz

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El supuesto anterior es hipotético, pues como se ha comentado anteriormente, las cuerdas con comportamiento recto sólo existirían en el plano X. La situación normal es que las cuerdas de los planos YZ se curven y contacten con las cuerdas de otros planos. Este contacto va a generar una pérdida de intensidad de la cantidad de taut de la cuerda menos tensa. Aunque su cantidad de taut siga siendo la misma, a efectos de generación del momento de taut, se va a ver infrarrepresentada. Es lo que se denominará cantidad de taut aparente. A efectos prácticos de representación gráfica en un espacio ortogonal, las cuerdas se representarán indicando el valor de la cantidad de taut aparente, y no la cantidad de taut real o absoluta.

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Se podría definir un coeficiente de independencia (a) de las cuerdas relacionales que representaría la proporción de cantidad de taut absoluta que se transforma en cantidad de taut aparente. El coeficiente podría tomar valores entre cero y la unidad. Este coeficiente estará relacionado con la curvatura de la cuerda, de modo que a mayor radio de curvatura (mayor tensión-grosor), mayor coeficiente de independencia, más cerca del valor uno. Al contrario, cuanto más curva sea la cuerda, más cruzamiento tendrá con las otras cuerdas, por lo tanto más cantidad de taut absoluta perderá cuando pasa a cantidad de taut aparente, y el valor del coeficiente se acercará más a cero.

Si el momento de taut de una imaV en un plano es el sumatorio de las cantidades de taut que contienen las cuerdas relacionales:

T = Σ C

Si se aplica el coeficiente de independencia:

Tx = Σ (a x C)

El constructo teórico que hemos creado alrededor de las relaciones entre las imágenes de Verdad rompe con la idea que se visualiza al representar una máquina de aprehensión según los tres planos ortogonales XYZ: que estos planos son independientes los unos de los otros y, por tanto, las relaciones de una imaV que se generan en cada uno de los tres planos no están vinculadas con las de los otros planos. Los planos XYZ no son planos (por lo menos, en lo que respecta a los planos YZ), sino que presentan unas superficies irregulares que se intercalan entre si, creando más que un espacio tridimensional bien organizado y coordenado, una mezcla informe de imaVs-cuerdas entrelazadas entre sí. Otra vez ese chicle de Verdad y lenguaje que se ha explicado en anteriores artículos.

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