Hacia una verdad quiral (VII): Límites de las máquinas de aprehensión

Las máquinas de aprehensión trabajan en el espacio que les otorga el haz de lenguaje. Éste moldea los tres planos sobre los cuales se construyen los momentos de taut que van a generar la idea. Como se explicó en el anterior capítulo, la aprehensión de la idea cumpliría con los criterios de validez universal, interna y externa. Aunque los tres planos trabajan en equilibrio, puede suceder que en algún caso uno de los tres planos tenga una influencia superior a los demás, esto es, que el momento de taut generado en ese plano sea muy superior al de los demás y, por lo tanto, bloquee o ensombrezca la aportación de los otros dos planos. Teniendo en cuenta la estructura “no plana” de los planos (que se parecerían más a un mar plagado de olas que a una llanura), podría suceder que esta jerarquización de los planos se produjera, no en la globalidad de la máquina, sino en ciertas regiones delimitadas de los planos o, incluso, en unas pocas ideas. Si no es en la totalidad, que como se irá explicando no es posible, en una máquina de aprehensión pueden localizarse regiones donde el momento de taut para una idea  se acerque al valor nulo en el plano Y o Z. Incluso que ambos planos tengan escasa entidad y la idea se vea influenciada sólo por el plano X. Son los límites de las máquinas de aprehensión.

1- El niño salvaje (Y=0)

Anteriormente comentada, la máquina de aprehensión (o una región delimitada de la misma) en “niño salvaje” carecería de plano Y, esto es, que no contaría con ningún tipo de socialización, de lenguaje secundario. La aprehensión de las ideas se basaría en el primitivo lenguaje primario. Con un haz de lenguaje muy limitado, esta máquina de aprehensión desdoblaría el plano Z (XZZ’), uno de los cuales funcionaría como plano Y. La vida de esta máquina de aprehensión, sin contacto con otras máquinas, estaría supeditada a trabajar por la supervivencia de la misma.

El concepto de niño salvaje se basaría en el mito del niño abandonado a su suerte en la naturaleza, sin contacto con ninguna sociedad humana. Carecería de lenguaje altamente simbólico, como es el verbal. El no tener contacto intraespecie no significa que carecería de plano Y, sino más bien que este plano, creado a través del contacto con las criaturas que se encontraría en la naturaleza (y de las cuales va a depender su supervivencia, por lo menos, alimentaria), sería más bien limitado. Contaría con un lenguaje secundario primitivo y, por ello, el haz del lenguaje iluminaría escasas regiones de su plano Y.

2- El hombre nuevo (Z≈0)

Imaginemos una sociedad altamente estructurada, de férreas ideologías. Los ciudadanos, desde su más tierna infancia, se verían sometidos a una educación que “laminaría” su autonomía. La supervivencia del individuo pasaría a un segundo plano: lo que prevalecería tampoco sería una salvaguardia de la sociedad, sino más bien de la ideología, de los valores de la misma. Mientras en el caso del niño salvaje la máquina de aprehensión funcionaría “libre” de plano Y, en el del hombre nuevo este plano Y (o región del mismo) estaría conformada por imaVs de cuerdas de relación muy tensas y muy gruesas, estables variables. El plano Y se comportaría como un plano X: universal, estable, no modificable. Un superplano Y

En la máquina de aprehensión que funciona en modo “hombre nuevo” existe un plano Z (siempre es necesaria una validez interna), pero el efecto de los momentos de taut que en ella se producen está neutralizado por los generados en el plano Y. Si el plano X, que es universal, estable e invariable, no es apto para la supervivencia, pues no contiene la Verdad, sino imágenes de Verdad que no siempre concuerdan con la misma, el superplano Y tampoco lo es. Una máquina de aprehensión que está dominada por el superplano Y pierde capacidad de supervivencia.

En una sociedad normal el plano Y actúa como tampón entre la universalidad del plano X y la intimidad del Z. Permite socializar a diferentes máquinas de aprehensión porque ayuda a uniformizar las ideas aprehendidas. La idea, como sumatorio de momentos de taut, no tiene porque ser igual en cada una de las máquinas, sino más bien “compatibles”. Si tenemos en cuenta una única imaV (a):

  • Sujeto normal 1: I(a)= Tx(10) + Ty(5) + Tz(6) = 21
  • Sujeto normal 2: I(a)= Tx(10) + Ty(7) + Tz(2) = 19
  • Sujeto normal 3: I(a)= Tx(10) + Ty(4) + Tz(5) = 19
  • Sujeto normal 4: I(a)= Tx(10) + Ty(7) + Tz(3) = 20

En esta sociedad normal el sumatorio de momentos de taut que conforma la idea de (a) varía tres puntos (desde 19 a 21). Los imaVs en el plano Z oscilan más (cuatro puntos, desde 2 a 6), y el plano Y tendería a tamponar esas diferencias. En una sociedad de hombres nuevos el plano Y mantendría su función tamponadora, pero a base de anular el plano Z:

  • Hombre nuevo 1:  I(a)= Tx(10) + Ty(9) + Tz(2) = 21
  • Hombre nuevo 2:  I(a)= Tx(10) + Ty(9) + Tz(1) = 20
  • Hombre nuevo 3:  I(a)= Tx(10) + Ty(8) + Tz(1) = 19
  • Hombre nuevo 4:  I(a)= Tx(10) + Ty(8) + Tz(2) = 20

El resultado de la misma imaV (a) en una sociedad normal y una de hombres nuevos es similar. Incluso se podría decir que, en lo que respecta la idea (a),  ambas sociedades serían conmensurables. La diferencia no radica en el sumatorio, sino en la estructura interna del sumatorio: mientras en la sociedad normal los plano YZ tienen vigencia plena, en la sociedad de hombres nuevos el plano Y anula el efecto del plano Z.

Robot (YZ≈0)

Una sociedad de robots sería aquella en la que las máquinas de aprehensión funcionaran solamente en base a las imaVs recogidas en el plano X. En este caso los planos YZ desaparecerían para ser sustituidos por copias del plano X (X’ y X”). Teniendo en cuenta que el plano X, aunque universal, no es capaz de organizar por sí sólo una aprehensión de mínima supervivencia, una máquina basada en planos X X’ y X”, en caso de que fuera viable, tendría un tiempo de vida muy corto.

  • Robot 1:  I(a)= Tx(10) + Ty(10) + Tz(10) = 30
  • Robot 2:  I(a)= Tx(10) + Ty(10) + Tz(10) = 30
  • Robot 3:  I(a)= Tx(10) + Ty(10) + Tz(10) = 30
  • Robot 4:  I(a)= Tx(10) + Ty(10) + Tz(10) = 30

Una máquina de aprehensión en “robot” no es posible, así como tampoco lo eran en “niño salvaje” o “hombre nuevo”. Pero pueden darse regiones en los tres planos donde se acumulen una imaVs que respondan, más o menos ortodoxamente, a cualquiera de estos tres modelos. Ideas “intrapsíquicas” que aprehendemos, en base a nuestro conocimiento interior, y de las cuales eliminamos toda influencia social. Ideas “talibán”, de las cuales eliminamos toda irracionalidad propia, suspendemos la voluntad y nos entregamos a la sinrazón grupal. Y finalmente, ideas “ecuménicas”, cuya estabilidad y universalidad es tan preclara, que todas las máquinas se ponen de acuerdo en ellas a lo largo y ancho de la historia, y copian esas imágenes universales de idea en los planos íntimos y social. Tal vez, de existir, estas ideas habrían sido creadas a través de imaVs que son imágenes casi perfectas de la Verdad Absoluta. Probablemente no existan ideas intrapsíquicas, talibanes o ecuménicas perfectas, puras, y de existir, serían escasas. Al final, la normalidad es que las máquinas de aprehensión trabajen dentro de unos límites más restringidos, menos extremos, que los citados.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s