Hacia una verdad quiral (X): Oscilaciones de la idea en el espacio. Viscosidad

El haz de lenguaje que se proyecta sobre el preplano X, y que es el fruto del sumatorio de los lenguajes primario y secundario, ha sido analizado hasta aquí como un elemento unívoco, esto es: cada máquina de aprehensión posee un sólo haz de lenguaje, y es este único haz de lenguaje el que estructura sus tres planos constituyentes. Ciertamente, así es. Pero también se ha explicado la influencia que tiene la socialización de las máquinas de aprehensión (hasta el punto que el lenguaje secundario está originado por este contacto extra-máquina). La socialización conlleva situaciones diferentes, contactos diferentes y, por lo tanto, necesidades de validez externa diferentes. En cada contacto social, la máquina de aprehensión precisará de iluminar ciertas regiones del plano Y, así como oscurecer otras, para que así la idea aprehendida sea compatible con esa situación. No hay dos haces de lenguaje; no hay dos planos Y. Pero estas modificaciones espaciales (en sociedad), necesarias para otorgar validez externa a la idea aprehendida y compatibilizarla con la idea aprehendida de otras máquinas, van a generar subhaces de lenguaje y subplanos Y. De manera secundaria, la modificación del haz de lenguaje va a alterar también los planos XZ, esto es, la validez interna (Z) y la universal (X, aunque los cambios los consideraremos despreciables en comparación con los cambios del plano Z y, sobre todo, del plano Y): se configurarán subplanos X y subplanos Z. En fin, submáquinas de aprehensión: máquinas de aprehensión dentro de máquinas de aprehensión, a modo de muñecas matrioskas rusas. Se pueden dar tantas submáquinas de aprehensión como contactos diferentes con otras máquinas pueda generar una máquina de aprehensión. Si tomamos de referencia los contactos que un ser humano medio pueda realizar a lo largo de su vida en sociedad, el número de submáquinas posibles podría alcanzar un número inimaginable.

Teniendo en cuenta estos conceptos, una máquina de aprehensión no va a aprehender una idea de manera unívoca, esto es, con un sumatorio de momentos de taut estable en un momento dado, como se ha considerado hasta ahora y se ha explicado así al tratar de la constancia de la idea. La máquina de aprehensión aprehende de modo multívoco, y esta multivocidad dependerá del número de contactos que cree la máquina. Cada contacto significa una submáquina; cada submáquina significa un sumatorio de momentos de taut (aquí subsumatorio de momentos de taut). Y cada subsumatorio, significa una idea aprehendida (aquí subidea). De este modo podríamos definir a la idea como la media de subsumatorios de momentos de taut de cada una de las subideas de cada submáquina de aprehensión.

Así, se denomina viscosidad (V) de una idea a la dispersión en el espacio de esa idea, esto es, se trata de una medida de la discrepancia entre las diferentes subideas que puede llegar a contener una máquina de aprehensión:

viscosidad

En esta fórmula, Ī expresa la media de subideas contenidas en una máquina (esto es, la idea [I] propiamente dicha). La i minúscula con subíndice n expresa el valor de la subidea n.

Por ejemplo: consideremos que una máquina de aprehensión ha creado tres contactos sociales. Con cada contacto social modificará su haz de lenguaje (subhaz), lo cual generará tres subideas diferenciadas:

  • i1= Tx(10)+Ty(7)+Tz(4)= 21
  • i2= Tx(10)+Ty(9)+Tz(3)= 22
  • i3= Tx(10)+Ty(10)+Tz(3)= 23

viscosidad2

La viscosidad de la idea de una máquina sin submáquinas, que no altere nunca su haz de lenguaje en su relación con otras máquinas, será 1/0=∞. Podrá hablarse aquí de una idea sólida. Al contrario, la viscosidad de una idea de una máquina con un número casi infinito de submáquinas, cada una con su subidea muy diferenciada, será de 1/∞≈ 0. Podrá hablarse de una idea líquida.

Existe, dentro de cada uno de los planos de la máquina de aprehensión, una inercia que impide grandes variaciones individuales de las ideas. Y es que cada momento de taut de la idea que se genera en cada plano es el producto de las relaciones que cada imagen de Verdad (imaV) posee con otras imaVs. La modificación de un momento de taut va a suponer modificaciones en estas relaciones y, por lo tanto, un efecto dominó que podría llevar a cambiar toda la estructura del plano. La fuerza inercial de las relaciones de las imaVs está relacionada con las características de las mismas (tensión, grosor), de modo que cuanto más estables sean las cuerdas de relación, más resistencia al cambio ofrecerán. Se necesita, por lo tanto, de un equilibrio entre una fuerza interna (relaciones entre imaVs) que tiende a “espesar” la idea, y una fuerza externa (relaciones entre máquinas de aprehensión) que va a favorecer su “licuefacción”.

Probablemente vez haya una relación entre la constancia de la idea en el tiempo y la viscosidad de la misma en el espacio. Cuanta menos viscosa sea la idea, menos armónica será ésta, y viceversa. De ahí que una idea que sea fija-ultraconstante será también sólida.

 

viscons
Huella de la idea en la que se tiene en cuenta la viscosidad de la misma. En verde, una idea fluida-inarmónica, conformada por múltiples subideas. En rojo, una idea sólida-armónica (fija), la cual posee pocas (o ninguna) subidea.

 

Tal vez la aprehensión de nuestras ideas no sólo varíe con el tiempo, sino también con la situación social en la que nos encontremos. Por lo tanto, si tomamos como referencia una idea tipo (no muy sólida-no muy armónica), la aprehensión que hagamos de ella en un momento dado va a ser más o menos vaga, imprecisa. No nos manejamos, pues, con conceptos mentales absolutos, rígidos, unívocos, sino con conceptos más o menos relativos, friables, multívocos. Va a ser nuestra posición con respecto al mundo exterior la que va a “fijar” nuestra aprehensión. Y nuestra posición con respecto al mundo exterior está continuamente sometida a volubilidades (por ejemplo, no es lo mismo estar a solas con un amigo, que con ese mismo amigo y otro amigo, o un familiar, o un desconocido…). La huella de la idea, pues, va poseer un desarrollo horizontal, en el tiempo, pero también vertical, en la sociedad. Los límites de la huella en el tiempo los pone el tiempo de vida de la máquina de aprehensión, de nuestra vida; Los límites de la huella en la sociedad, la fuerza inercial de las relaciones de las imaVs.

 

 

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